La circunscripción y las elecciones europeas (II)

Al hilo del post anterior, en las elecciones al Parlamento Europeo la circunscripción electoral es única: la nación. Esto se aplica en 21 de los 28 países de la UE que participan en estas elecciones, y entre esos 21 primeros, España. Se reparte el número de eurodiputados que corresponden a cada país y se eligen mediante los votos de dicho país.

Los 54 eurodiputados que correspondía elegir a España en las pasadas elecciones europeas fueron elegidos en una única circunscripción, como ya he comentado antes, la cual comprende el conjunto del territorio nacional, y en la que los votos emitidos se convertirán en escaños a través de la aplicación de una fórmula electoral conocida con el nombre de “fórmula D’Hont”, ya explicada en el post anterior, pero con la obvia diferencia de que aquí no se aplica por provincias, sino al país entero como unidad.

En este caso, el método es mucho más fiel al sentir político del país, pues todos los partidos juegan en igualdad de condiciones, los partidos nacionalistas ya no salen tan beneficiados, y la proporcionalidad es mayor frente al sistema que utilizamos en las elecciones nacionales. Las fuerzas nacionales no mayoritarias, como IU y UPyD, salen más beneficiadas, o mejor dicho, menos perjudicadas que en las elecciones cuya circunscripción es la provincia por todo lo que ya expuse en la primera parte de este doble post. Las menos favorecidas son las fuerzas políticas que no están asentadas en todo el territorio nacional.

Me parece más lógico y mejor este método porque es más fiel al sentir del país como nación, ya que aquí todos actuamos como uno, echamos las papeletas, por decirlo de un modo simbólico, a “una misma urna”, y en el resultado cada voto cuenta en igualdad de condiciones, siendo así el resultado de las elecciones mucho más fiel a lo votado, a diferencia de lo que ya vimos que ocurría en la circunscripción provincial, en la que aunque el reparto de diputados se haga por densidad de población, lo cierto es que la proporción diputado – número de ciudadanos está muy descompensada, siendo mucho mayor esa proporción en las provincias, curiosamente, con menos densidad demográfica.

La circunscripción y las elecciones europeas (I)

Bueno, voy a aprovechar que el domingo pasado se celebraron las elecciones al Parlamento Europeo para escribir mi primera entrada seria, y quería hablar de las diferentes circunscripciones en las que se organizan las Elecciones Nacionales en nuestro país y la Elecciones Europeas.

La definición que da la RAE sobre circunscripción es la siguiente:

Circunscripción. (Del lat. circumscriptĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de circunscribir.

2. f. División administrativa, militar, electoral o eclesiástica de un territorio.

En nuestro caso la acepción que nos interesa es la segunda: la circunscripción electoral es el modo en que se dividen los electores para realizar el reparto de los votos y elegir así, dentro del numero máximo de diputados que se puedan elegir en cada circunscripción, la cantidad de éstos que corresponde a cada una de las fuerzas políticas que se presentaban para dicho reparto.

En las Elecciones Nacionales la circunscripción electoral es la provincia, tal y como recoge el artículo 68 de nuestra Constitución:

1. El Congreso se compone de un mínimo de 300 y un máximo de 400 Diputados, elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, en los términos que establezca la ley.

2. La circunscripción electoral es la provincia. Las poblaciones de Ceuta y Melilla estarán representadas cada una de ellas por un Diputado. La ley distribuirá el número total de Diputados, asignando una representación mínima inicial a cada circunscripción y distribuyendo los demás en proporción a la población.

El Congreso se compone de 350 diputados que representan a 52 circunscripciones. El reparto de diputados por circunscripción se hace según la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General. Según esta norma, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones (provincias) tienen asignados dos Diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada.

Una vez que cada provincia tiene asignado el número de Diputados que van a elegir, cuya suma total a nivel nacional será de 350, se procede a las votaciones, que se hacen a la vez en todo el país, y el reparto de los votos en cada una de las provincias se hace mediante la ley D’Hont.

Para empezar, según este sistema, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 % de los votos válidos emitidos. Con el resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos. Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etc., hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente. Vamos a verlo con un ejemplo:

Supongamos que se han emitido 480.000 votos válidos en una circunscripción que elija a ocho Diputados, y la votación se reparte entre seis candidaturas que van de la A a la F: A(168.000 votos)  B(104.000)  C(72.000)  D(64.000)  E(40.000)  F(32.000)

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Por consiguiente la candidatura A obtiene cuatro escaños, la candidatura B dos escaños, y las candidaturas C y D un escaño cada una. En caso de que coincida la relación de cocientes correspondiente a distintas candidaturas, el escaño se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiera obtenido. Fijaos como la candidatura C, que tiene 2’5 veces menos votos que la A, acaba con 4 veces menos diputados.

Si volvemos al tema de la circunscripción electoral, en provincias donde los partidos nacionalistas tienen más fuerza consiguen sacar diputados que ya van directos al Congreso, ya que en la circunscripción donde se presentan obtienen el número de votos necesario para obtener Diputados según el sistema de asignación de los votos que acabamos de ver. Por eso estos partidos, cuyo número de votos a nivel nacional es muy inferior al de cualquier otro partido, sin embargo obtienen escaños, pues como ya he dicho, y a modo gráfico, digamos que en realidad se producen 52 votaciones, una por cada provincia, en las que en cada provincia se eligen un número X de Diputados que son presentados por los partidos políticos que se presentan a las elecciones en esa provincia, y que luego se juntarán todos los que salgan a nivel de todas las provincias en el Congreso de los Diputados.

Por contra, los partidos pequeños a nivel nacional salen perjudicados porque, aunque suelen obtener un número total de votos superior al de los partidos nacionalistas, como la circunscripción electoral es la provincia, si no consiguen el número de votos necesario en dicha provincia para obtener un escaño, y les pasa esto en todas las provincias, pueden acabar con menos Diputados en el Congreso que los partidos nacionalistas.

Veamos un ejemplo real de esto último: en las elecciones de 2008, IU, que se presentó a los comicios en coalición con ICV, consiguió el 3,81% de los votos en el conjunto del país, pero solo obtuvo un escaño por Madrid, y otro por Barcelona. Mientras, ERC obtuvo el 1,17% de los votos en el conjunto del Estado, pero al conseguir porcentajes más elevados en las circunscripciones en las que se presentaba en Cataluña logró tres escaños, dos por Barcelona y uno por Girona.

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Si sumamos esto que acabamos de ver con lo que he comentado antes de que la ley D’Hont perjudica a los que obtienen pocos votos, el efecto aun se agrava más, pues el partido minoritario a nivel nacional ve como sus votos de la respectiva provincia, una vez repartidos mediante el criterio ya comentado, no consiguen arrancar ningún escaño frente a los partidos más votados en dicha provincia.

Este método, que vemos que beneficia a los partidos fuertes y, por tanto, al bipartidismo, fue elegido en su momento para garantizar la estabilidad política en la aún muy joven democracia española, pero ahora que ya hemos superado esa etapa, a lo mejor convendría darse cuenta de que ya no es el adecuado, y que habría que dar a todas las fuerzas políticas las mismas oportunidades en la medida de lo posible.

A mi parecer, los grandes partidos, PP y PSOE, son los mejor parados de este sistema, e IU y UPyD los mayores perjudicados, ya que como he comentado, ambas formaciones concentran muchos votos en el conjunto del país, pero como los escaños se atribuyen por circunscripciones esos apoyos se dispersan. Por eso no consiguen en la mayoría de las provincias el porcentaje mínimo de representación para optar a un diputado. Tampoco les benefician los votos en blanco, porque son considerados válidos para hallar el porcentaje mínimo del 3% y eso hace que después sean necesarios muchos más votos para cada escaño. Veremos qué pasa en las próximas elecciones generales con el nuevo partido de moda, PODEMOS.

En la siguiente entrada trataré las elecciones europeas y su sistema de circunscripción única, y compararé ese modelo con el que acabamos de ver ahora.

 

¡A ver cómo sale esto!

Hola, bienvenidos y bienvenidas a mi primer blog. Me llamo Borja, vivo en Zaragoza, y soy estudiante de Grado en Derecho a través la UNED.

La idea de hacer un blog me surgió hace ya bastante tiempo, y de hecho bastante es el tiempo que llevo ya buscando información sobre cómo hacerlo, cómo tratar los temas, el SEO, etcétera. ¡Es un mundo! La cantidad de información y de buenas ideas que puedes encontrar por ahí es apabullante, a veces incluso hay demasiada información. Así que, después de estar mirando durante bastante tiempo la teoría, pero sin lograr ver en muchos casos el modo de aplicarla a la realidad, me he decidido a crear el blog e ir aprendiendo con la práctica, que es como mejor se aprende.

Esta sensación es la misma que tengo cuando estudio la carrera: te sabes la teoría, pero en la mayoría de los casos no sabes muy bien cómo esa teoría se lleva a la realidad, así que esta vez he decidido coger el toro por los cuernos. La idea de este blog es doble: por un lado me gustaría hacer un blog para aprender a hacerlo bien, con buen contenido, bien estructurado, interesante y al que la gente le guste meterse. Lo cierto es que quiero que me sirva para practicar a la hora de exponer temas que quiero de una manera clara y comprensible para todo el mundo, vamos, que me gustaría soltarme a la hora de hablar de estos temas.

He dicho que la idea de este blog era doble, pues bien, la otra es que me gustaría desde hace ya tiempo hablar sobre temas de actualidad que tengan que ver con el mundo del Derecho, para así poder contar mi opinión del tema, que me lea el que quiera, y además ir aprendiendo sobre la aplicación de las normas mientras preparo las entradas. Aparte, eso también me servirá para conocer cuáles son los temas que mejor se me dan o sobre los cuáles se me da mejor escribir, con lo que me ayudaré a descubrirme a mí mismo en qué rama del Derecho me siento más a gusto. Por supuesto, ojalá, los comentarios serán muy bienvenidos, pues como estudiante que soy, puede que meta la pata o simplemente, a veces, puede que trate temas en los que se puedan adoptar diferentes posturas.

Bueno, pues de momento esa es la idea, aprender a la vez que intento compartir mis puntos de vista y mis conocimientos. Me dedicaré a ir potenciando y mejorando el blog según vaya aprendiendo a hacerlo y a ir creando nuevas entradas que considere interesantes sobre temas que vayan surgiendo en el día a día.

¡Un abrazo!